martes, 31 de enero de 2012

Producto 1: Reflexión de la Práctica Docente

Las clases de historia han sido consideradas tradicionalmente como la lectura de hechos que ocurrieron en el pasaso, con el fin de recordar fechas, acontecimientos y heroes.

La metodología para la enseñanza de la historia aún en nuestros días recae en la lectura de un tema o lección, algunas veces de manera comentada, para después respoder a cuestionarios sobre el tema, resueltos generalmente en equipo. Para ello, las respuestas tienen que ser prácticamente transcritas de los textos, para que tengan validez. De el estudio de cuestionarios, se desprende al mismo tiempo el examen que sobre las mismas preguntas se le aplicará al alumno.

Sin embargo con la publicación de los nuevos libros de texto a partir de la RIEB, se modificaron las maneras de trabajar esta materia y las demás que conforman el currículo de educación primaria. Ahora se preetende que el alumno se convierta en un investigador de los temas y los libros de texto se limitan a generar preguntas de reflexión o temas de investigación. A pesar de haber recibido cursos de capacitación, a los docentes les resulta sumamente difícil el utilizar esta forma de trabajo debido a que desconocen como desarrollar estos temas bajo esta forma de organización mucho más interactiva. Tienen miedo los docentes de alejarse de las maneras tradicionales de trabajar, por miedo a que el grupo se desorganice o no se obtengan los frutos deseados y todo se convierta solamente en una pérdida de tiempo. Otra limitante la constituye el hecho de que no se dispongan de los materiales suficientes para investigar u obtener información; por otro lado los alumnos no se encuentran preparados para buscar información en diferentes fuentes ya que nunca se le habían propuesto estas formas de trabajo y los niños se sienten desorientados, al igual que los padres de familia.

No se trata entonces solamente de romper el esquema tradicional de enseñar historia, sino también modificar la actitud del doente y del alumno, así como el desarrollo de nuevas habilidades en este último, que lo haga ser más crítico y reflexivo en torno al estudio de la historia.